A la moneda oficial se le atribuye el logro de estabilizar a la economía del país. Pero, a criterio de algunos expertos, la falta de políticas minan su real poder.
Acaba de cumplir su mayoría de edad, pero a la dolarización aún hay quienes le atribuyen el ‘mal comportamiento’ de haber hecho del Ecuador un país caro. Quienes promovieron la implementación de esta moneda en el año 2000 salen nuevamente a la luz para desmentir esa teoría y para explicar que la falta de mejores resultados se debe a la ausencia de políticas que permitan al país ser más competitivo y tener un buen manejo de sus finanzas públicas.Carlos Julio Emanuele, exministro de Economía y uno de los principales precursores de la adopción de esta moneda, fue invitado el pasado jueves por Fundación Ecuador a analizar este tema. Emanuele recordó que la implementación de un sistema dolarizado impidió que el Gobierno de turno siguiera emitiendo sucres devaluados y que con ello el país detuviera su alto índice inflacionario. Este pasó de un 12,5 % a menos de un 1 %, en estos últimos 18 años. Eso no solo permitió que el ecuatoriano comenzara a tener mayor poder adquisitivo, sino que confiara más en el sistema financiero, que se elevaran sus depósitos y con ello la reactivación y consolidación del sistema crediticio.
No obstante, el dólar no lo es todo. Desde su implementación, dijo, era necesario trabajar en estrategias que permitieran al país reducir los costos para producir y hacer negocios, un efecto que difícilmente se logra si en la última década se ha impulsado 22 reformas tributarias que promueven el pago de 65 tipos de impuestos.
Mientras duró la Ley de Responsabilidad Fiscal, que obligaba al Estado a tener sus propias reservas, la dolarización tuvo un efecto positivo también en las finanzas públicas. El déficit promedio entre 1990 y 1997 fue equivalente al 1,7 % del PIB, un resultado que se vio socavado con una política de mal manejo financiero que en la década de la revolución ciudadana estuvo basada en el alto endeudamiento y en el “despilfarro de recursos”. Del 2000 al 2017 el gasto aumentó de $ 3.410 millones a $ 28.060 millones.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»