Con mucho esmero, Vanessa Villota, de 6 años, introdujo en un hoyo hecho previamente una mata de cascol en un área de terreno ubicada detrás de la Concha Acústica en el parque Samanes, norte de la ciudad.
Ella y otros niños que acuden al vacacional de dicho sitio de entretenimiento participaron ayer en una jornada de siembra de 50 árboles de tres especies: cascol, fernán sánchez y guachapelí, como parte de la semana de la forestación.
Antes de plantar el árbol, Vanessa echó tierra de sembrado y agua en el hoyo y después colocó al pie de la mata un pequeño letrero con su nombre. Lo propio hizo el resto de niños, de entre 6 y 12 años, como muestra de su apadrinamiento a la especie que cada uno sembró pasadas las 10:30.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»