Cuando Javier Castro Zambrano, un ingeniero agrónomo de 43 años de edad, adquirió una pequeña finca que producía cacao, pero él no se conformaba con ello y muy pronto vio la necesidad de darle un valor agregado a la producción.
La idea partió del presupuesto de que debido a los precios bajos en el mercado, había que buscar la manera de darle sostenibilidad económica a su sembrío.
Hace solo seis meses empezó a darle forma a un sueño que dio ´vuelta´ en su cabeza durante siete años, cuando replantó las seis cuadras del terreno obtenido en el recinto La Alegría del cantón Colimes, en la provincia del Guayas.
"Mi sueño siempre fue crear una barra de chocolate de ésta tierra y creo que era el momento para hacerlo realidad”, dice en diálogo con Andes.
Fue con la ayuda de las redes sociales que se enteró de algo que lo motivó y sin pausa decidió acudir a un taller de chocolatería que se realizaba por dos días en Quito. Allí aprendió que el cacao no solo servía para hacer barras de chocolate, si no que se podía aprovechar desde el grano hasta la cáscara.
Este conocimiento, además de contar que viene de una generación de tradición agrícola fue la base para desarrollar un proyecto con el cual se ayudaría a mejorar los ingresos por la venta del cacao que había bajado de $140 a $70 el quintal.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»