COMO “UNA MIRADA DE ÚLTIMA GENERACIÓN PARA EL AGRO”, ASÍ PUEDE CARACTERIZARSE LO QUE FUERON LAS PRESENTACIONES DEL SEMINARIO AGTECH CHILE SOBRE AGRICULTURA DE PRECISIÓN REALIZADA POR REDAGRÍCOLA CON EL APOYO DE CORFO.
Aunque Chile todavía está lejos de los lugares de avanzada digital en el mundo, y se calcula en 26 mil millones de dólares la inversión requerida para alcanzar ese nivel, sí se ubica en un puesto de liderazgo en América Latina. Un segmento importante del sector agrícola nacional ya tiene las puertas abiertas a la posibilidad de uso sistemas de teledetección, monitoreo, automatización y softwares de gestión cada vez más accesibles. Los adelantos en estas tecnologías se aceleran y tal vez dentro de poco habrá desarrollos que permitan, por ejemplo, ver cuadrillas de cosechadores de uva sentados en una oficina frente a sus pantallas y manipulando un ‘joystick’ para sacar los racimos.
A la actividad concurrió más de una centena de asistentes, profesionales, empresarios agrícolas, especialistas y emprendedores del mundo de la tecnología en el agro. Nelson Cubillos, gerente del Programa Estratégico Industrias Inteligentes de CORFO, mostró la forma en que la introducción de tecnologías digitales disruptivas habilita la reducción de costos y el aumento de la productividad de las empresas. Indicó que el sector agroalimentario es uno de los cinco prioritarios en la ejecución del Programa, cuyo presupuesto 2016-2018 es de 18 millones de dólares. Entre las primeras iniciativas se encuentra la digitalización de las cadenas de agroalimentos, con el objetivo de promover la competitividad de la industria con estándares que permiten la trazabilidad, la calidad y la inocuidad a lo largo de esta.
LA GRAN BRECHA EN LAS ZONAS RURALES ES LA COBERTURA DE ACCESO
¿Cómo se hará? La idea es dotar a una de las muchas organizaciones existentes en el mundo del agro para que pueda dedicarse al desarrollo de la agricultura de precisión nacional. Para eso, se establecerán “parcelas laboratorio” donde se evaluarán sensores, estaciones de monitoreo, pruebas de softwares, etc. Paralelamente se definirán y adoptarán estándares para la “interoperabilidad”, o sea que cualquier equipo pueda comunicarse con otro sin importar la marca. Se harán análisis por rubros/especies evaluando casos de negocios donde se determine la inversión requerida/ha, los tiempos de recuperación de la inversión y su rentabilidad, entre otros aspectos. En términos de capacitación, se apunta a una formación básica en ciencias de la informática de las personas durante su formación educacional, del mismo modo que se enseña lenguaje o matemáticas. Sobre esta base después se puede seguir una especialidad, por ejemplo informática agrícola.En infraestructura de comunicaciones la gran brecha en la zona rural es la cobertura de acceso, para lo cual, junto con la Subsecretaría de Telecomunicaciones, se está levantando un estudio de prospección acerca de cuál será la velocidad, latencia (retardos temporales) y resiliencia (seguridad de operación), a la cuales necesitaría llegar una red de comunicación para satisfacer los requerimientos en los predios. Se ha estimado que la inversión para llegar a la infraestructura digital que Chile requiere para alcanzar una cobertura a un nivel competitivo en términos internacionales es de 26.000 millones de dólares. Estos niveles de inversión se han asumido en otros países, en plazos de varios años.
El Dr. Stanley Best (PROGAP INIA), presentó su visión sobre la incorporación y uso de la agricultura de precisión para enfrentar los nuevos paradigmas de mercado y el cambio climático. Definió cinco tipos de nuevas tecnologías aplicables al agro: sistemas de evaluación de la variabilidad espacial y temporal de predios, sistemas de detección y estimación ópticos, sistemas de monitoreo continuo de variables, sistemas de logística y control de la producción, y mecanización inteligente y robótica. “Es claro que las tecnologías de información y comunicación integradas en la nube de internet serán la manera de acercar las diferentes tecnologías a alcance del usuario final”, señaló, y planteó el cambio desde una “lógica homogeneizada” a una “lógica de la diversidad” en la producción.
Uso del código QR para registro y trazabilidad en la cosecha de arándanos.
MÁQUINAS COSECHADORAS DISEÑADAS PARA OPERAR A DISTANCIA
Young Kim, CEO de Digital Harvest, recogió la información sobre las necesidades de alimentos en un mundo cada vez más poblado y llegó al convencimiento del rol clave que jugará la agricultura. Decidió entonces volcar toda su experiencia como ingeniero aeroespacial y ex piloto de la fuerza aérea de su país, EE.UU., al desarrollo de innovaciones en este sector. De allí nació el diseño de un helicóptero no tripulado que permite secar la fruta luego de que esta es mojada por lluvias cercanas a cosecha en cerezo, las que provocan graves pérdidas de fruta. La aeronave puede volar a ras de las copas de los árboles sin poner en riesgo la seguridad del piloto, entre otras ventajas. También es posible usarla para hacer aspersiones muy precisas de productos fitosanitarios en sectores específicos de los huertos, de manera georreferenciada, y desde luego para otros usos comunes a los drones. Kim asimismo buscó una solución para el alto costo de la mano de obra en la cosecha de uva para vino. Se detecta una escasez creciente y un envejecimiento de trabajadores, debido a factores como la estacionalidad de la oferta laboral y a la preferencia de los jóvenes por ocupaciones menos extenuantes y en ambientes más confortables. Observó que las investigaciones en robots fallaban por la incapacidad de reproducir la habilidad humana en la selección de los racimos. Inspirado en el sistema quirúrgico Da Vinci –que permite a un cirujano operar a su paciente a distancia manipulando brazos robóticos a través de una consola–, armó un prototipo con materiales simples, comprados a través de Amazon, y lo montó sobre un carro de golf. El modelo piloto cuenta con una cámara que muestra la imagen de las parras en un televisor y se opera mediante un ‘joystick’. Las pruebas en terreno demostraron la eficacia del equipo y se llevan a cabo los desarrollos necesarios para perfeccionarlo. Tal vez antes de lo pensado pueda verse a equipos de personas, sin distinción de edad ni condición física, cómodamente sentadas en una oficina frente a su pantalla, cosechando uvas en cualquier país del mundo. Como la máquina no se cansa, no es inimaginable su operación sin interrupciones las 24 horas, con iluminación durante la noche, a cargo de operadores para quienes, por su huso horario, los turnos siempre serían diurnos.
Cosechadora de uva vinífera manejada a distancia. No es fantasía, el prototipo inicial funcionó con éxito.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»