Una investigación que ha llevado a cabo un equipo de científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) revela que el ajo tiene la capacidad de luchar contra bacterias resistentes como terapia para combatir infecciones crónicas, como la fibrosis quística, o las heridas que sufren los pacientes diabéticos.
El trabajo ha sido llevado a cabo por un equipo liderado por Michael Givskov, un científico que lleva desde 2005 analizando los efectos del ajo sobre las bacterias. Estos investigadores identificaron al responsable de esta acción antibacteriana en el año 2012. Se trata de un compuesto sulfuroso activo llamado ajoene que es capaz de destruir componentes importantes en los sistemas de comunicación de las bacterias, que implican moléculas reguladora de ARN. Además, también ataca a la capa protectora que recubre al microorganismo, llamada biopelícula.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»