Cada año, al llegar el invierno, la vía Alóag – Santo Domingo se convierte en escenario de una batalla constante con la naturaleza.
Los deslizamientos de tierra y roca a lo largo de esta carretera, que es una de las principales del país, provocan considerables pérdidas económicas.
Uno de los eventos más recientes ocurrió el 7 de enero, cuando aproximadamente 1.500 metros cúbicos de material rocoso y tierra cayeron sobre la calzada, provocando el cierre de la carretera cerca de nueve días. Después de los trabajos de limpieza, lograron aperturarla de 06:00 a 18:00, pero los constantes derrumbes han obligado a mantenerla cerrada, permitiendo únicamente el paso controlado de vehículos.Solución definitiva
Respecto a la situación de la vía, el geólogo Theofilos Toulkeridis comentó que hace 60 años, la construcción de esta carretera, ubicada entre pendientes muy pronunciadas y ríos, era una buena opción porque permitía una conexión más rápida entre la Sierra y la Costa. Sin embargo, reconoce que en la actualidad se ha convertido en un dolor de cabeza para las autoridades de los Gobiernos Provinciales de Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas.A su criterio, deberían proyectarse a realizar trabajos de mediano y largo plazo, más no labores de mitigación que ayudarán de manera temporal.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»