Desde finales del Siglo 19, la acuicultura de perlas ha sido una industria venerada en Japón, permitiendo la diseminación del cultivo y la comercialización generalizada de hermosas perlas. Desde una perspectiva genética y evolutiva, los científicos conocen poco sobre la fuente de estas perlas, hasta ahora.
Los investigadores de la Marine Genomics Unit en la Okinawa Institute of Science and Technology Graduate University (OIST), en colaboración con científicos de la Prefectura de Mie han utilizado datos genéticos de todo el genoma de especímenes de la ostra de perla japonesa Pinctada fucata en todo el Pacífico occidental, para elucidar cómo las poblaciones de otras perla varían genética y geográficamente. Sus análisis proporcionar información sobre cómo estas ostras de perla se han adaptado a los cambios ambientales a lo largo del tiempo. El conocimiento de la estructura genética de estas poblaciones será crucial para el desarrollo de estrategias de conservación efectivas y específicas para las especies a la luz del cambio climático, informaron los científicos.
“En particular, queríamos comprender la estructura de la población de P. fucata y cómo estas ostras de perla se trasladaron desde el suroeste del Pacífico (del cual Okinawa es parte), al norte, hasta la isla principal de Japón” manifestó el Dr. Takeshi Takeuchi, primer autor del estudio. “P. fucata es un buen modelo para entender la diferenciación genética debido a que la especies está muy extendida en todo el Pacífico occidental”.El genoma de la ostra perla
Después de un siglo de éxito, la producción japonesa de perlas se desplomó durante la década de 1990 debido a la proliferación de algas perjudiciales y un brote de enfermedades bacterianas, que dañaron las poblaciones de ostras perla. Además, durante este tiempo, los productores de perlas introdujeron ostras de perla china en las aguas japonesas, amenazando la diversidad genética en la población de P. fucata.Para conocer mejor y conservar estos animales, los científicos analizaron alrededor de 200 especímenes individuales de P. fucata de todo el territorio continental de Japón, el sur del archipiélago de Nansei, incluido lugares cerca de Okinawa, junto a China, Myanmar y Camboya. Para minimizar el efecto de la reciente mezcla entre las poblaciones japonesas y chinas, utilizaron muestras congeladas recolectadas entre 2000 y 2003. Ellos secuenciaron los genomas de los especímenes y analizaron 36,203 sitios de polimorfismo de un solo nucleótido (SNP).








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»