La producción de leche en Argentina cerrará 2025 con un aumento significativo —estimado entre 9% y 10% respecto al año anterior—, una cifra que a simple vista podría interpretarse como un logro. Sin embargo, detrás de ese crecimiento aparece una realidad que preocupa al sector: la caída constante del valor percibido por los tambos y una rentabilidad que se achica mes a mes.
Daniel Villulla, gerente de la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca del Oeste de Buenos Aires (Caprolecoba), explicó que el dinamismo productivo del último año no refleja una situación de fortaleza económica, sino más bien una consecuencia del contexto previo. “Se alcanzan volúmenes récord, sí, pero es importante entender que esto surge como rebote de la crisis que dejó el 2023”, señaló en el programa Agroindustria en el Foco por EcoMedios AM1220.
Un alivio fugaz en 2024
Tras un 2023 crítico, la primera mitad de 2024 trajo una recuperación en los precios tanto para los productores como para la industria. Ese periodo permitió ordenar cuentas y mejorar la situación financiera de numerosos tambos. Pero ese respiro duró poco.
Según Villulla, desde julio de 2024 comenzó un proceso sostenido de deterioro en los valores percibidos por el productor, tendencia que se extendió a lo largo de todo 2025. “El precio cayó de más de 40 centavos de dólar a alrededor de 32 centavos. Esa pérdida de valor es continua, tanto en moneda constante como en dólares”, indicó.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»