La producción de mandarinas y naranjas deberá afrontar la próxima campaña con una ‘rentabilidad negativa’, serios problemas de sobrestock que derrumba los precios internos y costos atados a la inflación, y también la imposibilidad de aliviar su situación por la agresiva comercialización que ofrecen los súper y la falta de exportación.
El escenario negativo fue presentado a la agencia de noticias DyN por Julio Jaime, de la Federación de Citrus de Entre Ríos (Fecier), quien explicó la situación "tremendamente compleja" por la que atraviesa este sector productivo que ocupa a unas 130.000 hectáreas en todo el Norte argentino.
"La próxima cosecha de mandarinas y naranjas comienza en 20 o 30 días y la rentabilidad es negativa y las medidas actuales del Gobierno no se ven como un reflejo real a una resolución de la problemática del sector", explicó Jaime, para quien "con la exportación complicada, sin poder colocar fruta en un mercado interno sobre ofertado y con el poder adquisitivo bajo, va a ser un año duro".
Agregó que la producción de naranja demanda un costo promedio de producción de 1,5 $, y en la puerta de la chacra recibe un valor de 1 $. "Es decir que se vende por debajo del costo de producción, ya que el flete presenta un precio más alto que el valor que ofrece la fruta", advirtió. Según su visión, la "poca velocidad de cambio que ofrecen las medidas oficiales y la captación de nuevos mercados, además de la propia producción, contrastan con la inflación que resulta terriblemente alta".








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»