Argentina ha tenido un muy buen invierno este año, con las temperaturas necesarias para el desarrollo de las diversas variedades de arándanos. Si tomamos en cuenta que se tuvo un promedio de un 158% más de horas de frío con respecto al 2015, las expectativas son que las plantaciones mostrarán un potencial más alto de producción a nivel nacional. “Se calculan unas 17.500 toneladas para esta campaña, en comparación con las 14.900 del año pasado, lo que significaría un incremento del 17%. Estando este incremento de volumen distribuido en curvas de crecimiento y con pico alto más extendido, se estaría mostrando un crecimiento estable y que a su vez favorecería el precio de los arándanos argentinos”, afirma Carlos Stabile, presidente de la Comisión Argentina de Arándanos.
Al lograr una productividad más estable esta campaña, Argentina abastecería a los diferentes mercados de forma constante desde septiembre hasta diciembre. “El logro más importante de los productores argentinos, aparte de haber conseguido extender la oferta de arándanos durante cuatro meses, ha sido mantener la calidad y el sabor de la fruta. Pues si tomamos en cuenta que otros países productores no llegan a tener las horas de frío que nosotros tenemos, nuestras plantas logran alcanzar grados Brix más altos, y así la fruta desarrolla un sabor mucho más agradable para el consumidor”, asegura el presidente de ABC.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»