En un avance significativo en la investigación agrícola, Embrapa Arroz y Frijol ha implementado la tecnología de edición genética CRISPR para mejorar los microorganismos utilizados en el control biológico de plagas y enfermedades agrícolas. Esta innovación, que refuerza el liderazgo de Brasil en prácticas agrícolas sostenibles, está marcando una nueva etapa en el uso de microorganismos beneficiosos en la agricultura.
Utilizando CRISPR, los investigadores lograron modificar con precisión los hongos filamentosos, como Trichoderma harzianum, para mejorar su capacidad de producción de melanina. Este cambio genético ha demostrado incrementar en tres veces la resistencia de los hongos a la irradiación solar, lo que mejora su estabilidad cuando se aplica en los cultivos bajo condiciones de alta exposición al sol. Esta cepa mejorada tiene un gran potencial para el control de enfermedades fúngicas en cultivos como soja y frijoles.
El investigador principal, Marcio Cretes, destacó que la tecnología emplea plásmidos, pequeños fragmentos de ADN que permiten una modificación genética no integradora, lo que asegura que los hongos resultantes sean considerados no transgénicos. Además, se están produciendo metabolitos secundarios como melanina, que podría tener aplicaciones industriales, como protectores solares en bioinsecticidas.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»