El Gobierno de Brasil manifestó este martes su "preocupación" por la suspensión de la moratoria sobre la soja plantada en la Amazonía, un acuerdo voluntario entre empresas que prohíbe la compra de granos de zonas deforestadas.
Según el Ministerio de Medio Ambiente, el hecho de que tal compromiso ambiental haya estado vigente por cerca de 20 años con "resultados comprobados" demuestra su "éxito" y no presenta elementos que permitan caracterizarlo como "un cartel de compra".La suspensión fue ordenada de forma cautelar por la superintendencia del Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade), bajo el argumento de que la moratoria, establecida en 2006, "constituye un acuerdo anticompetitivo" entre empresas que "perjudica la exportación de soja".
El organismo abrió un proceso administrativo, que se dirimirá en el Tribunal del Cade y que podría resultar en la aplicación de multas de hasta el 20 % de la facturación de las 30 empresas que participan en la moratoria, incluyendo multinacionales como Cargill y Bunge.
El inicio de la investigación respondió a un pedido de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, controlada por diputados conservadores de la llamada "bancada ruralista".
Frente a la suspensión, la cartera recordó que la Constitución de 1988 consagra la libre competencia y la libre iniciativa como pilares de la economía, pero también establece "de forma inequívoca" la defensa del medio ambiente como principio fundamental.
En ese sentido, advirtió que interpretar la libre competencia como un valor absoluto, sin considerar el impacto ambiental, "distorsiona el propio orden constitucional".









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»