En un momento en que las hidroeléctricas brasileñas se enfrentan a la amenaza de embalses vacíos durante la estación seca, surge una solución estratégica: la generación de energía a partir del bagazo de la caña de azúcar. Según publicaciones de Embrapa, esta bioelectricidad se está consolidando como una alternativa clave para diversificar y dar mayor resiliencia al sistema eléctrico nacional.
Un aliado esencial para la estación seca
La cogeneración de electricidad mediante la quema del residuo fibroso (bagazo) que queda tras la extracción del jugo de la caña permite abastecer la red eléctrica justo cuando la generación hidroeléctrica disminuye por la falta de lluvias. Esta característica otorga al recurso una ventaja operativa: puede funcionar de noche y en períodos críticos, complementando lo que la energía solar no puede entregar y reduciendo la vulnerabilidad de la matriz eléctrica brasileña.
Baja huella de carbono y origen renovable
Embrapa destaca que la huella de carbono asociada a esta fuente es muy reducida: el CO? equivalente por kWh es significativamente inferior al de las centrales diesel. Además, al provenir de la biomasa de la caña, el ciclo es prácticamente neutro en carbono: el CO? emitido al quemar el bagazo fue previamente captado por la planta durante su crecimiento. De esta manera, su uso representa una vía real hacia una economía energética más sostenible.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 10 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»