Si hay dolor de oído entonces se calienta una hoja de ruda, se la hace rollito y se la coloca donde duele, a los pocos segundos se calma.
Quien se expresa así es Walter Benítez, un convencido del poder milagroso de las plantas, quien destaca que en nuestro medio hay una nutrida variedad de especies que ayudan a las familias. Así, menciona que el llantén sirve para desinflamar, el oreganón en cambio calma los dolores estomacales y la diarrea. En definitiva, recalca, hay cientos de plantas medicinales que nos pueden ayudar, menciona confiado de lo que ha practicado durante tanto tiempo. Y es que las plantas medicinales están volviendo a ser la “botica” de las familias, así como lo hacían antes las abuelitas, señala Paola Ponce en Su Vivero Manabita. Allí, entre miles de pequeños árboles, flores y más especies ornamentales, hay maceteros con plantas medicinales a las cuales se le atribuyen propiedades inverosímiles. Destaca que una de las hojas más consumidas es la de cedrón, la cual se pone a hervir y luego se toma con unas gotas de limón y le sana cualquier problema digestivo, desde dolor hasta comidas pesadas. El efecto es inmediato.
Otros. Mientras que para los gases lo mas recomendado es la hierbabuena o la menta. Para el dolor de cabeza también sirve la ruda, mientras que la sábila es buena para la gastritis y la piel. La esencia de rosas sirve para darle sabor a los jugos y es un relajante. Y hay más, la hierba luisa es el mejor antídoto para calmar el estrés o los nervios. María Dueñas señala que en muchos pueblos aún se practican las curaciones con plantas, ya que no tiene efectos secundarios como la medicina química y está al alcance de sus manos, incluso en la madrugada, lo que en ocasiones no es posible en una farmacia. En su caso, menciona que tiene un pequeño jardín que le provee cuando necesita. Antonio Ureta, coordinador del Foro de los Recursos Hídricos de Manabí, indicó que incluso existe un proyecto para que las familias vuelvan a tener las “eras” de plantas medicinales, que son pequeñas terrazas donde entremezclan varias especies y sirven para la familia y hasta los vecinos, pues antes los habitantes intercambiaban y el que tenía hierba luisa le pasaba al otro y este le devolvía con la congona el espanto o el toronjil. Antonio Navarrete, del Multi Vivero Antonio, indica que se nota que cada vez más personas llegan a estos sitios a comprar plantas medicinales. Dice que ayuda el hecho de que cada planta cuesta 75 centavos y las más complicadas un dólar, o hasta 1,50. Entonces, indica, con menos de 10 dólares arma una nutrida farmacia que con el cuidado básico, es decir regar una vez cada dos días y recibir sol, durará por mucho tiempo. Navarrete recomienda no exceder en el agua, pues la planta podría podrirse.







Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»