Porto’s Chips es el nombre del snack de plátano frito ‘Hecho en Ecuador’ que se exporta desde mayo pasado a Chile. Ocho toneladas de papaya recibieron este mes los permisos para ser embarcadas a Estados Unidos. Ambos son productos no tradicionales de la canasta exportadora, pero tienen diferencias.
El primero es un bien fabricado y empaquetado en el país, por lo que pertenece al sector de la industria manufacturera. Tiene un valor agregado. El segundo, en cambio, es una fruta que por primera vez se envía al mercado estadounidense, pero al igual que el banano o el cacao se deriva de la agricultura por lo que suma al sector primario.
Dar valor agregado a la producción y aumentar el peso de la industria manufacturera son los retos que tiene el país desde hace décadas. Durante el mandato del presidente Rafael Correa (2007-2017) se promulgó desde el discurso el cambio de la matriz productiva, ir hacia una economía que produzca más bienes terminados, pero aún es una tarea pendiente.
El peso y la posición de cada sector casi no han variado desde el 2007. El primario sigue siendo el segundo que más dinero mueve, solo superado por los servicios. La industria manufacturera está en tercer lugar. Representa el 12% de la economía en el 2017, dos puntos menos que en 2007. Fue un tiempo en el que ganaron espacio los sectores servicios (subió cinco puntos) y construcción (un punto). En ambos influye el sector público en áreas como la educación, la salud, la seguridad y las obras edificadas.
La meta del Gobierno es que el producto interno bruto –la suma de los bienes y servicios producidos en un tiempo determinado– industrial suba 3% cada año en el periodo 2018-2021. El aumento en el 2017 fue del 2,1%, según una publicación de este mes de la Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG).
La presidenta de este gremio, Caterina Costa, lamenta que el enfoque de las políticas públicas no estuvo dirigido al sector productivo, por lo que la composición se mantuvo en los últimos diez años.
La productividad media laboral, que indica lo que cada trabajador del sector manufacturero genera en dólares, bajó al pasar de $ 12.469 en 2012 a $ 10.100 en 2017, la más baja desde el 2007, según la CIG.
Sin embargo, detrás de las exportaciones de materias primas también hay una industria no contabilizada. “Hay embalaje, empaque que se van sin notar que es un valor agregado importante como la industria manufacturera del cartón, del plástico, que tiene mucho que ver en las exportaciones. Ahora se exporta mucho pitahaya, arándanos y esa fruta va en palés, en cajas que van embaladas con mallas especiales que exige el mercado de EE.UU., por ejemplo, para que los insectos no contaminen la fruta, todo eso se produce”, recalca Costa.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»