Los montones de sal en grano se pueden ver desde la vía que conduce hacia el balneario La Boca de la parroquia Crucita de Portoviejo.
Es de tarde y el sol resplandece con fuerza en esta parte de Manabí. Cerca de las 18h00 los hombres encargados del proceso de recolección de esta sustancia han terminado su trabajo y sólo quedan las pequeñas salineras y un cuidandero.
Las salinas o también llamadas depósitos son espacios de poca profundidad en donde se acumula el agua del mar que posteriormente por efectos del sol y el viento se evapora dejando la sal.
Bolívar Aragundi, promotor comunitario, señaló que esta es una actividad ancestral en este sector de Portoviejo. Comenta que en la actualidad hay 80 hectáreas de pampas salineras que benefician al 15 por ciento de la población de Las Gilces, que es de alrededor de tres mil habitantes.
Quienes se dedican a esta actividad están agremiados en la Asociación de Salineros de la comuna Las Gilces (ASPROSAL) que cuenta con 35 socios.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»