Esta infraestructura permitió que 200 hectáreas sean recuperadas y al momento están aptas para la producción agrícola. Son 18 familias las beneficiarias de los terrenos drenados, las que además recibieron 360 incentivos, consistentes en plantas frutales y forestales.

Esperamos que de aquí a unos 8 meses, en estos terrenos se puedan realizar nuevos cultivos, es un proyecto que se viene avanzando, gracias a todos por el trabajo realizado en minga, con el tiempo esperamos que estos terrenos sean utilizados, para producir. Las puertas están abiertas para este propósito y seguiremos con el apoyo a todas las comunidades, manifestó Fabricio Quezada, director de Riego y Drenaje.

El prefecto Salvador Quishpe, destacó la importancia de estos terrenos, más aún cuando se trata de una propiedad comunal, en la que se realizarán cultivos que fortalecerán la seguridad alimentarias de las familias shuar y a la vez aportará al abastecimiento de los mercados de la provincia, con productos como yuca, plátano, papa china y más.