Los accesos viales de tercer orden, así como los márgenes de los ríos de Cuenca en las zonas rurales, son el blanco para que los ciudadanos realicen los descargos de escombros de las construcciones.
Esta situación se mantiene pese a las sanciones que emite la Empresa Pública Municipal de Aseo de Cuenca, EMAC, que, de acuerdo con la Ordenanza que Regula la Gestión Integral de los Residuos Sólidos, la multa por no depositar los escombros en lugares determinados llega a los 100 dólares, más un 30 por ciento de recargo por el costo de intervención.
Para el presidente de la Junta Parroquial, Wellington Berrezueta, el biocorredor del río Yanuncay ha sido durante años “el lugar para que propietarios de volquetas depositen los escombros”. Detalló que, en ocasiones, los dueños de terrenos irregulares que se encuentran en las orillas son quienes solicitan y dan permiso para que se depositen estos materiales.
Cifras René Barrera, técnico de la EMAC, indicó que cada mes la empresa recepta 25.000 metros cúbicos de escombros. De los cuales el 90 por ciento provienen de residuos de las obras municipales y el resto corresponde a obras de la ciudadanía. En la actualidad, la escombrera habilitada se ubica en San Miguel de Pucacruz, en la parroquia de Santa Ana, con una capacidad de 150.000 metros cúbicos; de esta cantidad, solo el 20 por ciento es utilizada.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»