De acuerdo a un análisis técnico que realizó la Secretaría del Agua (Senagua), se proyectó que en un plazo de 20 años las provincias de Tungurahua y Cotopaxi se estarían quedando sin fuentes hídricas en el caso de que no se implementen estrategias de conservación.
Esto se determinó tras una revisión realizada a los caudales adjudicados para su uso, donde se evidenció que en los últimos 10 años existió una reducción del 30% de agua en varios puntos de la provincia.
Así lo ratificó Leonardo Velasteguí, responsable provincial de Senagua, quien explicó que dentro de los procesos para renovar las adjudicaciones que se realizan cada 10 años, determinaron que los caudales tenían un decremento considerable.
Como ejemplo mencionó a la acequia Mocha-Huachi, la misma que cuando fue entregada hace 20 años registraba un caudal de 800 litros, una década después la corriente se redujo a 400 litros.
“Casos como estos nos alertaron, por lo que levantamos un inventario en la provincia de las fuentes de agua, este proceso nos llevó dos años debido a que se recopiló información de los páramos, ahí determinamos que la reducción era del 30%”, dijo.
Velasteguí además recalcó que este porcentaje es general, sin embargo, mencionó que en zonas determinadas el decremento incluso es del 50%, mientras que un promedio del 7% de fuentes hídricasya se habrían secado.
Estrategias implementadas
Carlos Sánchez, director de Recursos Hídricos y Conservación del Gobierno Provincial de Tungurahua, expuso que en un inventario realizado en el 2005 se determinó que de los 10,5 metros cúbicos adjudicados al riego y consumo, en épocas de sequía bajaba a la mitad.
36 mil hectáreas de páramos están siendo conservadas en Tungurahua.
Ante esta alerta dijo que iniciaron a trabajar en planes de manejo y conservación de las fuentes hídricas y en el 2007 acordaron con los movimientos indígenas establecer las fronteras agrícolas.
Esto se hizo con el objetivo de evitar que el ganado sea pastado en los sitios donde están ubicadas las fuentes de agua, como también que los espacios sean utilizados para la agricultura.
“Con estas mediadas hemos logrado solventar los problemas que se daban en temporadas de estiaje, podemos decir que en esta época hay una reducción del caudal, pero no un desabastecimiento como antes ocurría”, señaló Sánchez.
Situación
Carlos Ortiz, habitante de Píllaro, explicó que de acuerdo al horario que tienen para regar las parcelas, en ocasiones el tiempo no es suficiente, por lo que incluso dijo que deben permanecer vigilantes para evitar que otras personas roben el líquido en el trayecto a los lotes.
“Yo tengo dos horas para regar el agua en mi terreno, pero cuando no llueve y está seco esto no es suficiente, por eso nos toca salir si es posible a los turnos de la madrugada y estar rodeando para que los dueños de otros sembríos no nos afecten”, expuso.
Ortiz reconoció que en décadas anteriores no tenían este inconveniente y el agua que llegaba hasta sus sectores era suficiente, por ello dijo que también han optado por implementar tanques de reserva para enfrentar a las épocas de estiaje. (MR)
¿Cómo cuidar el agua desde la casa?
Cerrar la llave durante el cepillado de dientes.
Reparar las goteras de las llaves.
Usar baldes para lavar el carro en lugar de la manguera.
Hacer duchas más cortas.
Instalar sanitarios de bajo consumo.
«Están cumpliendo con la normativa ambiental nacional y local ? Cumplen con todos los sub planes del plan de manejo ambiental? Han implementado algún programa de reforestacion para mitigar y/o compensar los posibles impactos ambientales negativos, como por ejemplo descargas de agua sin previo tratamiento? Gracias»
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