Luego de las lluvias de verano que se presentaron desde la región de Coquimbo a la del Biobío durante el fin de semana en Chile, preocupación existió sobre los posibles efectos que hubiesen podido tener en la cosecha de frutas, sobre todo en la uva de mesa.
Sin embargo, los productores se encontraban ya preparados para este evento, dado que en los últimos años ha acontecido que se registren lluvias de verano en Chile, con lo cual quedaron descartados efectos negativos de importancia.
Desde Fedefruta, uno de sus directores, Cristián Allendes, señaló a que “en general no hubo mayores problemas. Sólo en la variedad Flame, que está en plena cosecha, podría haber algo de partidura”.
Allendes dijo también que “ya es habitual que caiga alguna lluvia en esta época y los productores estábamos preparados y aplicados, como ya se sabía que venía de antes la lluvia”.
Allendes concluyó que “siempre las lluvias no son bienvenidas, pero tampoco creo que sea tan complicado”, restándoles importancia.
Reacción de exportadores
En el sector exportador también hubo reacciones frente a las lluvias de verano, aunque con algo más de preocupación.
Para Ronald Bown, Presidente de la Asociación de Exportadores de Frutas, “este evento climático, altera nuevamente el normal desarrollo de la actual temporada frutícola, generando en este caso, costos adicionales a los productores”, dijo en un comunicado.
Bown agregó que “esta situación climática adversa para la fruticultura de exportación, implica detener las cosechas por al menos un día y realizar tareas de aplicaciones preventivas para enfermedades de origen fungoso en todas las plantaciones frutales”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»