La Tijereta europea llegó a Chile de forma accidental a principios de 1.900, ubicándose en el extremo sur de nuestro país. Los expertos calculan que es probable que llegara a bordo de barcos, entre las mercaderías que se importaban desde Europa. Ernesto Cisternas Arancibia, Entomólogo de INIA La Cruz indica que el incremento del comercio y turismo ha facilitado la dispersión de este insecto y su adaptación a nuevas condiciones climáticas. “En la década del 80 llegó a la región de Los Lagos, en los 90 a La Araucanía y el Biobío, en el 2010 a la región de Valparaíso y en el 2015 al norte de Los Vilos, asociándose a cultivos bajo invernaderos, hortalizas, frutales, ornamentales, flores y jardines en zonas urbanas”.
Es endémico de Europa, Oeste de Asia, Norte de Africa, siendo accidentalmente introducido también en Norte y SudAmérica, Australia, Tasmania, Nueva Zelandia, Japón y Este de África. Cisternas explica que en Chile se distribuye entre las regiones de Coquimbo y Magallanes.
“La tijereta consume vegetales y animales en proporciones que cambian según el cultivo y/o ecosistema donde se desarrolla. Considerada plaga y también un importante enemigo natural de insectos (depredador), en manzanos bajo sistemas de producción integrada y orgánica en Europa, Norteamérica y Australia. Su acción como depredador dependerá de la densidad de población y susceptibilidad a los productos químicos usados en los sistemas de producción”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»