Esta primera travesía de investigación, a lo largo del corredor marino Galápagos – Cocos, recorrerá 2.059 km en 11 días de navegación por la cordillera volcánica submarina del Coco que une las áreas marinas protegidas de Ecuador y Costa Rica y servirá para identificar las especies marinas migratorias que usan dicha ruta.
Zdenka Piskulich, de la fundación Pacífico, informó que se busca cuantificar la distribución, abundancia y diversidad de las especies existentes en el corredor marino transfronterizo, utilizando estaciones pelágicas remotas submarinas de video con carnada, una herramienta efectiva para monitorear tiburones y otros depredadores grandes; monitorear a los mamíferos y aves marinas mediante la observación, conocer el efecto de los factores ambientales como la temperatura, profundidad y la presencia de montes submarinos sobre la distribución y abundancia de estas especies a lo largo de este corredor marino.
La evaluación del estado del tiburón y otras poblaciones pelágicas es particularmente importante, dado el rápido ritmo al que algunas especies están disminuyendo. Los tiburones grandes son capaces de estructurar las cadenas alimentarias marinas, regulando las poblaciones de presas y/o modificando su comportamiento. Por ello, la eliminación de ellos de los océanos podría tener importantes consecuencias ecológicas, como la pérdida de biodiversidad, la función y la salud del ecosistema.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»