La tilapia es el pescado de acuicultivo más común en Colombia, pero gran parte del producto, que no se consume como alimento humano, se desperdicia. Investigadores del grupo de Nutrición y Tecnología de Alimentos extraen con métodos químicos colágeno de buena calidad, lo que permite valorizar los subproductos.
Para quienes gustan del pescado, un plato de tilapia es uno de los resultados más sabrosos de la industria acuícola en Colombia. Cientos de estanques artificiales permiten la cría de esta especie, que representa en 58% de la producción de pescado cultivado en el país.
No obstante, en el proceso, casi el 60% del pescado no es aprovechado: escamas, espinas, vísceras y pieles. “Mucho se dedica a funciones de poco valor agregado, como alimentación de animales o fertilizantes, pero también mucho se desperdicia y a veces se arroja a las fuentes agua”, comenta el profesor José Edgar Zapata, del grupo de investigación Nutrición y Tecnología de Alimentos.
Disponer de dichos residuos en el ambiente no solo requiere espacio y genera molestias —como los olores—, sino que su biodegradación en grandes cantidades se convierte en un problema ambiental. “Los residuos tienen un alto contenido de proteínas y de lípidos. Al ser tan nutritivos, tienen un fuerte impacto sobre el ambiente porque los microorganismos en medios acuáticos se alimentan de esos desperdicios se reproducen rápido y agotan el oxígeno, lo que acaba con otros organismos”, explica el profesor Zapata.
Una de las mejores formas de aprovechar más los residuos es extraer de ellos un producto de gran valor: el colágeno. Es la proteína más abundante en los organismos animales y conforma buena parte de la piel, los huesos y los tejidos conjuntivos. Lo encontramos abundante en los cartílagos y las membranas. Industrialmente es usado en multitud de productos cosméticos (algunos con publicidad bastante controversial) y de nuevos polímeros de gran utilidad.
Prácticamente todo el colágeno que se comercializa en Colombia es importado de Europa, Canadá y China, donde es extraído principalmente de la piel de cerdos y vacas. Ante este panorama, los investigadores del grupo vieron una forma de aprovechar los residuos y disminuir su impacto, y a la vez identificaron que es una prometedora fuente de materia prima nacional de calidad.
Tras varios proyectos, donde afinaron metodologías y adquirieron equipos, en 2012 se vincularon como componente de un macroproyecto para fortalecer la acuicultura en Antioquia, financiado por el fondo CT+I del Sistema General de Regalías. “La profesora Estela Piedrahita, que hace parte del grupo, logró despertar ese interés en la Gobernación de Antioquia, y con la también docente Nelly Ospina conformamos un equipo que fue creciendo”, señala el profesor Zapata. Entre docentes investigadores, pasantes y estudiantes de pregrado y posgrado, han participado más de 20 personas en esta serie de proyectos de aprovechamiento de residuos piscícolas.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»