La plaga de dragón amarillo que está afectando a las plantaciones de cítricos de Santo Tomás y Palmar de Varela, ambos situados en el departamento del Atlántico, ha provocado la suspensión de la producción en 1.270 hectáreas de cultivos, reportando pérdidas en ambos municipios de unos 36 millones de dólares diarios.
Esta enfermedad netamente tropical y de la Región Caribe, de carácter bacteriana, ocasiona alteraciones en el tamaño, la forma y el sabor de la fruta.
Ante la situación, los alcaldes de Santo Tomás y Palmar de Varela coinciden en que se debe declarar una urgencia manifiesta y una calamidad agropecuaria, teniendo en cuenta el alto impacto de la enfermedad en la sostenibilidad de los cultivos.
Según los mandatarios municipales, las alternativas que les ha planteado el ICA no responden a las necesidades que tienen los cosechadores. Una de las opciones propuestas ha sido sustituir las plantaciones por árboles nuevos, y la otra hace referencia a convivir con el vector que produce la enfermedad.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»