En la comunidad wayuu de La Guajira, el concepto de "cambio climático" no tiene traducción en su lengua ancestral, el wayuunaiki. Esto se debe a que la lucha contra las inclemencias del clima es una parte intrínseca de su historia y cultura. En este contexto, el frijol guajiro (Vigna unguiculata L.) se erige como un símbolo de resiliencia y adaptación, clave para la subsistencia de este pueblo indígena.
Con el apoyo de la FAO, los wayuu han implementado prácticas agrícolas adaptadas a condiciones climáticas cambiantes. La comunidad de Ipasharrain, que alberga a más de 52 familias, ha beneficiado de un sistema de riego sostenible que permite cultivar frijoles y otros alimentos, asegurando el sustento incluso en tiempos de sequía.
"El frijol guajirito crece rápidamente y es muy resistente. Es un alimento esencial que nos conecta con nuestros ancestros", afirma Manuel Montiel, un agricultor de la región. Este frijol no solo es nutritivo, sino que también es un pilar de la cultura wayuu, transmitido de generación en generación.
Sin embargo, la comunidad enfrenta desafíos sin precedentes debido a las sequías intensificadas por el cambio climático. Desde 2012, La Guajira ha sufrido crisis alimentarias severas, afectando a cerca de 450,000 wayuu. Para combatir esta situación, la FAO y sus aliados han promovido el programa SCALA, que integra conocimientos ancestrales con nuevas tecnologías agrícolas.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»