El viernes 10 de junio es un día para no olvidar. El clima le jugó una mala pasada a las esperanzas de cientos de campesinos de las veredas que hacen parte del corregimiento Capitanlargo. Cuando los cultivos de frijol, maíz, alverjón, pimentón, maracuyá, aguacate, cebolla, tomate y plátano hacían del paisaje un panorama alentador para los labriegos, vino del cielo lo que sería, en muchos años, su más duro golpe. Este llegó encarnado en una avalancha de granizo que con ímpetu azotó esta región de la provincia de Ocaña.
Por más de una hora, los cultivos de un momento a otro pasaron del esplendor a ser aplastados por el ímpetu de la granizada. Ya calmado el vendaval, los campesinos salieron para confirmar lo que sería la más grade de sus desgracias.
Los cultivos completamente perdidos, animales muertos, casas y corrales colapsados. Eduardo Páez de la vereda que lleva el mismo nombre del corregimeinto, perdió lverjón, pimentón y maíz.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»