Más de 20 líderes del sector piscicultor en el departamento recibieron formación especializada en práctica agroindustrial para transformar la tilapia en productos de mayor valor comercial como nuggets, hamburguesas, chorizos y salchichas. Los métodos impartidos, fáciles de producir, les permitirían emprender y diversificar su actividad.
Esta práctica agroindustrial se desarrolló en el municipio de Chimichagua con 23 líderes de asociaciones de piscicultores y pescadores artesanales, en el marco de una alianza estratégica conformada por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sedes Palmira, de La Paz y Bogotá, el Centro de Desarrollo Tecnológico del Cesar y algunas comunidades locales.
El objetivo es promover la economía circular, en este caso aprovechando los peces más pequeños, que por su peso –menos de 200 gramos– no son valorados en el mercado, pues la tilapia más vendida suele pesar entre 350 y 400 gramos. Aunque estos ejemplares se utilizan para consumo familiar o se venden más barato, su valor podría aumentar si se usan como insumo para elaborar otros productos que no requieren maquinaria o grandes inversiones.
Este proyecto, del Grupo de Investigación Ciencia, Tecnología e Innovación en Acuicultura y Pesca (Ictiap) de la UNAL Sede Palmira, incluyó, entre otros programas de formación, un diplomado con 128 horas teóricas y 24 horas prácticas, en el que participaron 160 personas entre pescadores y acuicultores.
“Desde el 2015 trabajamos en el fortalecimiento de la piscicultura en esta región del país, mediante procesos de educación continua, con un enfoque en sostenibilidad y bioeconomía. Lo que queremos es que se haga una transferencia tecnológica y de conocimiento dentro de las comunidades pesqueras”, asegura la zootecnista Elizabeth Lorena Mora Ríos, una de las investigadoras del Ictiap.Surimi, una alternativa para conservar alimentos
Durante la capacitación agroindustrial los productores aprendieron técnicas para elaborar subproductos derivados del surimi, una pasta elaborada a partir del filete de tilapia, compuesto 100 % por este pescado y mezclado con conservantes naturales como azúcar y polifosfatos para prolongar su vida útil.“El surimi se envasa en condiciones higiénicas y se congela, lo que les permitirá a los productores almacenar la tilapia durante meses y evitar pérdidas”, explica la profesora Viviana Andrea Velasco Arango, quien estuvo a cargo de la práctica agroindustrial con el profesor José Igor Hleap Zapata, ambos investigadores del Doctorado en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la UNAL Sede Palmira.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»