Para Venezuela, en la etapa post COVID-19 el suministro de alimentos quedará tan afectado, que la agricultura tendrá que ocupar un lugar prioritario para que contribuya con la seguridad alimentaria de la población.
La inesperada aparición del COVID-19 en la escena mundial como una mortal pandemia, ha afectado las actividades humanas en todas las disciplinas y niveles, y el pronóstico para la etapa que vendrá una vez superada la crisis generada por este virus, es de profundos cambios en el comportamiento del hombre, de sus artes, considerándose que una de las áreas más afectadas será la agricultura, en lo que respecta a la producción y distribución de alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de la población.En Venezuela, además del impacto de las consecuencias del COVID-19 se está viviendo el impacto de la escasez de combustible para las faenas agrícolas, lo cual afectará enormemente el abastecimiento de alimentos para la población. Esto por dos razones fundamentales: 1.-La gran disminución de la producción interna de alimentos estimada en los años recientes en menos del 20% de los requerimientos nacionales, la cual será cada vez menor por causa del desabastecimiento de combustible. 2.-La dependencia de las importaciones de alimentos basadas sobre los ingresos generados por el petróleo, hoy muy disminuidos debido a la precaria producción de la industria petrolera nacional, y por la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos.
Para el abastecimiento de alimentos en el futuro, también nos afectará el panorama mundial, porque la producción y distribución de los alimentos en todos los rincones del planeta se encontrará con muchos obstáculos y exigencias. Es evidente que el confinamiento de la población y la limitación en su movilización, ha causado caída en la producción e interrupción en las cadenas de suministro de los alimentos; además, se debe considerar que la población mundial va en aumento, con una proyección que permite estimar que para el año 2050, el planeta contará con más de 9.200 millones de habitantes que deben ser alimentados y lucharán por su seguridad alimentaria.
Como consecuencia de estas expectativas, la agricultura en Venezuela tiene que ser prioritaria, estratégica para el desarrollo del país. Para ello, es fundamental que se dicten políticas de verdadero apoyo a toda la cadena del agro, partiendo desde la producción primaria y el procesamiento, hasta la distribución y la comercialización de los alimentos. Que se tenga como norte lograr una agricultura cada vez más productiva, con mayores rendimientos y con el menor impacto negativo sobre el medio ambiente.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»