Puestos vacíos, negocios cerrados, la baja en ventas y el silencio de las pocas caseras que se resisten a abandonar su lugar de comercio y esperan a algún cliente, es el escenario que viven a diario quienes expenden en la plaza La Dolorosa, que a decir de los vecinos era una de las más populares en Tungurahua.
La preocupación de los moradores y comerciantes es que de a poco las ventas ha ido disminuyendo y ahora ya hasta los mismos comerciantes llegan, prueban y se van, mientras que en varias calles céntricas de la ciudad el bullicio del comercio fluye en las aceras gracias a un sinnúmero de informales.
Ubicada en las calles Cotacachi y Antisana, este centro de comercio refleja una dura realidad que se hace cada vez más palpable para quienes han hecho del lugar su segundo hogar y sustento diario.
Situación
Legumbres, carne, frutas y una variedad de productos es lo que se expende en esta plaza y aunque los comerciantes sobreviven con los pocos clientes, esperan ansiosos porque llegue el fin de semana, para tener algo más de ventas, pues muchos devotos llegan a visitar la iglesia que se ubica en el sector.
Carmita de Jácome, tiene un puesto de carnes y embutidos desde hace ya varios años, ella aseguró que las necesidades de este centro de comercio son muchas, entre ellas mencionó que la plaza está botada porque los informales también hacen de las suyas en los alrededores o en las calles aledañas donde se estacionan y los clientes no ingresan al mercado.
“Necesitamos de las autoridades, aquí no tenemos ni administrador, parece que se han olvidado de esta plaza porque es pequeña, pero con grandes necesidades”, dijo.
Desde tempranas horas de la mañana, Carmen Pilla, comerciante de frutas, se apura sacando las cosas desde un cuarto que arrienda por el sector, ella madruga con la finalidad de ganar algunos dólares, mas su esperanza se desvanece conforme avanza el día, puesto que no ha sacado ni siquiera para su almuerzo.
Según la comerciante este es el panorama diario que se vive en este centro de abasto, que aunque ofrece de todo los clientes simplemente no llegan.
“Es muy duro seguir aquí, la plaza está desolada, todos los compañeros mejor se van porque en realidad no se vende”, aseguró.
María Romero, otra de las comerciantes, aseguró que antes este centro de comercio albergaba la venta de guineo o de verde que llegaba de la costa y por ello también había clientes, “luego se pasó a la plaza Primero de Mayo y ahora no pueden controlar allá la informalidad”, comentó.
Pedidos
Giovanna Villagrán, presidente de los comerciantes, aseguró que poco a poco los compañeros se retiran del lugar, vienen y se van, pocos son los que se quedan debido a que ya tienen clientes fijos, otros prefieren ir a vender en otros lados, incluso en las calles debido a que no hay mucha clientela.
La dirigente aseguró que varias son las necesidades que tienen en la plaza, sin embargo, lo que requieren con urgencia es la publicidad. “Tenemos de todo pero nos tienen olvidados, necesitamos más promoción para que la gente venga. Promocionan solo los mercados grandes, nosotros también somos parte de la red de plazas y mercados”, reclamó.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»