Un olor agradable distingue alsorbete biodegradable que produce la empresa Empack. El aroma se puede confundir con el que emite el pilado de arroz, la máchica o un cono de helado. La fragancia se debe a que la pajilla se elabora con el bagazo de la caña.
Este producto, que se degrada en un máximo de 25 meses, tiene un gran componente de innovación ya que se ha creado un fórmula única, se han adaptado maquinarias y se ha implementado un nuevo sistema de elaboración.
Los residuos de la caña deben ser presecados, combinados con enzimas y esta masa es llevada a una máquina que la calienta a una temperatura estable (entre 140 y 150 grados). Como el producto es de origen vegetal si no se cocina a los grados exactos puede quemarse o quedar crudo.
Luego pasa a un proceso de enfriamiento a base de agua.
Al finalizar queda un sorbete que es liso por fuera y puede soportar las temperaturas de las bebidas calientes o frías. Está diseñado para absorber líquidos pesados como el yogurt.
A diferencia de los de plástico, esta pajilla se rompe fácilmente con las manos. En su parte interna se puede observar y sentir la textura de la fibra natural. Otra de sus características es que al degradarse se convierte en humus.
“Utilizamos las fibras que son desechadas (en la industria cañicultora) para producir esto (la pajilla). No utilizamos papel, o cartón. Dentro se su componente la fibra también tiene celulosa. Entonces, con fibra, celulosa y un compuesto enzimático hemos logrado obtener una lámina que puede ser utilizada para sorbetes, cucharas, vasos”, asegura Santiago Paliz, gerente de Empack.
ndica que les tomó más de dos años encontrar la fórmula exacta. También afirma que quisieron eliminar el olor por motivos comerciales, pero un estudio de mercado reflejó que el 95% de las personas consultadas les gustó el aroma. “Podemos hacerlo con fibras de banano, cacao”, dice.
Empack diseñó una fórmula única y ha adaptado maquinaria para poder producir los sorbetes ecoamigables. Foto: Carlos Barros
Una cadena de cines y varias cafeterías y restaurantes en el país ya ofrecen a sus clientes este sorbete y paletas para mover el café, que asimismo están hechas con ese material.



Al finalizar el proceso los sorbetes están listos para el empacado. Foto: Carlos Barros
Sorbetes y paletas para café son parte del stock de Empack. Foto: Carlos Barros





Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»