En el primer año del nuevo gobierno se tendrá que conseguir al menos $1.500 millones; también será vital eliminar gradualmente el Impuesto a la Salida de Divisas.
El nuevo gobierno, que asumirá el cargo el 24 de mayo, deberá comunicar claramente al país hacia dónde va su plan y, además, establecer plazos para cada uno de los procesos urgentes para atraer inversión, generar empleo y producir más.
“Ninguno de los problemas se solucionan en 100 días, pero sí se puede marcar el rumbo y empujar el inicio de estos procesos. Unos toman más tiempo que otros, pero hay que empezar a trabajarlos desde el primer día”, dijo Alberto Acosta Burneo, analista económico.
Solo con un norte claro y acciones concretas y medibles en el tiempo, el nuevo gobierno podrá sentarse, como una de sus primeras prioridades, a renegociar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En esa renegociación, las autoridades deberán estar conscientes que la metas de ordenar las finanzas públicas y reducir la dependencia del endeudamiento caro son insustituibles, pero lo que puede cambiar son los mecanismos o las formas para alcanzarlas.
Impuestos e inversión
Según el acuerdo con el FMI, hasta septiembre de 2021 se debe enviar una reforma tributaria a la Asamblea. Uno de los objetivos principales es aumentar en, al menos, 2% del Producto Interno Bruto (PIB), o alrededor de $2.000 millones, la recaudación de impuestos.
Diego Olmedo, analista económico, aseveró que no es una opción, si se quiere incentivar el consumo y la inversión, que se aumente el IVA o se quiten exenciones a universidades y otros sectores importantes. Por eso, el próximo presidente debe tener un plan alternativo que pueda generar el mismo nivel de ingresos, pero sin frenar la recuperación.
Por su parte, Acosta Burneo consideró que el enfoque de la reforma debe estar en dejar de castigar a la inversión y dar incentivos efectivos. Así, por ejemplo, el Gobierno tendrá que buscar formas para reducir la carga corporativa, la cual es superior al promedio regional con un 42,6%.
Además, se debería presentar un plan gradual para eliminar, en 4 años, el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD). Con esa decisión se atraería más inversión y se podría recaudar más. El país necesita $5.000 millones de nuevos capitales, pero si se consiguen $1.500 millones en el primer año se daría un paso importante.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»