El tejido del sombrero de paja toquilla, legado de la etnia precolombina Tolita, lo lleva a Cuenca a ser declarada “Capital del sombrero de paja toquilla”. “Es que, junto al cuy, el mote y el habla cantarina, el sombrero de paja toquilla es parte de la identidad morlaca”, reseña Gerardo Machado, director del Museo Municipal Casa del Sombrero.
El oficio y arte del tejido nació en la Costa ecuatoriana, particularmente en Manabí con el asentamiento Tolita allá en el año 1500. Pero a finales del siglo XVIII, un grupo de artesanos descendientes de los Tolita, por pedido de Benigno Malo; hombre ilustre de Cuenca, vino a enseñar la habilidad del tejido de la paja toquilla a los cuencanos. Desde entonces el sombrero se convirtió en una joya muy apetecida mundialmente, anotó Gerardo Machado.
Los aprendices fueron hombres de la ruralidad, ahora el arte está en manos de mujeres muy hábiles que a través de talleres se empeñan en masificar y fortalecer el oficio dentro de un proyecto que mantiene el Museo Municipal Casa del Sombrero. Los objetivos son varios; impedir que la tradición desaparezca, fortalecer la producción del sombrero para cumplir con la demanda internacional y generar la posibilidad de establecer microemprendimientos, dijo Ana Ramón, nativa del cantón.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»