Tena - Las yucas estaban esparcidas en el suelo. Tannia Licuy junto a otros miembros de su comunidad las recogían para usarlas en la elaboración de chicha.
“Esto ya no vale para sacar al mercado, por lo menos vamos a llevarnos para el consumo de la familia”, comentaba la mujer tras lamentar la afectación de los cultivos por la crecida de los ríos Napo y Misahuallí, provocada por las intensas lluvias.
Las aguas ingresaron mucho más de 100 metros de la orilla y fueron arrasando los cultivos de plátano, yuca y cacao. “Se perdieron en muchas hectáreas...”, indicó Soledad Chimbo, de la comunidad Chiripuno, parroquia Misahuallí, cantón Napo.
El temor se apoderó de la gente. Pero como la crecida de los ríos se registró en el día, las familias tuvieron tiempo para protegerse y salvaguardar sus enseres de las casas.
César Ribadeneyra, vicepresidente de la comunidad de Chiripuno, comentó que las aguas no habían incrementado su caudal en la forma y magnitud que lo hicieron el domingo por lo menos en 18 años. “Había olas que se elevaban y comenzó a ingresar el agua con fuerza a los terrenos y así se afectaron los cultivos”, dijo.
Los moradores pudieron sacar los objetos que la comunidad tiene para la venta a los turistas en la casa de artesanías. “Caso contrario las pérdidas habrían sido más grandes porque el agua ahí subió más de un metro”, indicó Ribadeneyra.
Robert Andi, canoero que realiza viajes turísticos desde el malecón de Misahuallí, contó que el domingo hasta cerca de las 18:00 que comenzó a disminuir el caudal nadie trabajó porque las olas eran muy grandes y había peligro de ser volteados por las aguas.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»