Boris Mera, jefe de Saneamiento de la institución municipal, detalló que desde el 2015 están interviniendo en este problema. Dijo que desde aquella época taponaron 360 conexiones de aguas servidas al alcantarillado de aguas lluvias, todas en el sector Barranco Pelado. A pesar de que no tienen la cifra de cuántas guías clandestinas están pendientes de solucionar, estima que el 90 % de las descargas fue solucionado. Agregó que más de mil han sido taponadas. Dio esta información aunque no hay datos del total. Esta cifra no cuadra, según Walter Melo, presidente del Colectivo Intercomunitario de la Defensa Ecológica del Río Portoviejo (Cider). “Tienen que ser justos, No es un 90 %, es mucho menos, pero no tenemos el dato certero”, citó. Según comentó, tras informes de autoridades de la Senagua, existe alta contaminación y altos niveles de turbiedad, debido a los coliformes fecales en la zona de Mejía, Picoazá, La Mocora y el paso lateral. Por este motivo, junto con la Defensoría del Pueblo están planteando una demanda constitucional por el estado del río. Andy Giler, ingeniero hidráulico y catedrático de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Manabí (PUCE), comentó que este tipo de descargas directo al río tiene dos patrones de afectaciones puntuales: a los humanos porque el río es un ente dinámico y transporta los contaminantes; y al ambiente porque altera la ecología del río. “Los contaminantes tienen una capacidad para alterar todo el ecosistema fluvial. No solo debemos pensar en nuestro bienestar como humanos, sino con la naturaleza porque después se nos revierte”, mencionó. Giler manifestó que las descargas vienen con nutrientes, químicos y las personas tienen contacto directo con estos contaminantes. Jorge García, biólogo, explicó que se ha incrementado la cifra de descargas al río por el crecimiento poblacional. “Si estamos hablando de aguas residuales, están apareciendo microorganismos, que se hallan en aguas residuales donde el oxígeno está alto. Aparentemente es bueno, pero esos producen una dermatitis o parasitosis”, comentó. Según detalló, hay otro inconveniente que se da dependiendo de las ubicaciones de las descargas. “En el invierno el río sube y se mete en las descargas, allí los procesos de potabilización no son los efectivos”, indicó.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»