Investigadores de la Universidad de Granada y del Centro IFAPA ‘Camino del Purchil’ han estudiado cómo influye la reducción de ejemplares de pino carrasco en el estado nutricional del ecosistema
Científicos del grupo de investigación ‘Formación y degradación del suelo’ de la Universidad de Granada y del Centro IFAPA ‘Camino de Purchil’ han determinado la cantidad de nutrientes que aporta al suelo la caída de acículas de pino carrasco. Con ello, obtienen nuevos datos para simular los efectos del aclareo, una práctica de gestión forestal en zonas semiáridas considerada una de las principales estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático.
Esta técnica, habitual en el clima mediterráneo, consiste en cortar y retirar árboles con el fin de reducir la cantidad de pinos inicialmente plantados. Además, estudios científicos previos han comprobado que disminuye el riesgo de incendios. Otras de las ventajas del aclareo apuntan a la reducción del estrés por sequía y la mejora del estado nutricional de los árboles al disminuir la competencia por los recursos cuando la densidad es muy alta.
En este sentido, los investigadores han evaluado cómo influye el aclareo en el ciclo de nutrientes de una plantación de pino carrasco realizada en tierras agrícolas abandonadas (forestación). Este proceso natural constituye la principal vía de entrada de alimento de los ecosistemas forestales.
Entre las conclusiones de este trabajo, recogidas en el artículo ‘Thinning affects the needlefall nutrient return to soil in a semiarid Aleppo pine afforestation while the nutrient dynamics remain unchanged’ y publicadas en la revista Forest Ecology and Management, los investigadores han señalado que aunque inicialmente el aclareo reduce la cantidad de nutrientes que caen al suelo, con el paso del tiempo esas diferencias tienden a desaparecer.
Además, y tras tres años de estudio, este equipo de científicos ha certificado que la intensidad del aclareo no influye en la estacionalidad de la caída de las hojas. “En el clima mediterráneo, la entrada de nutrientes mediante la caída de acículas se produce fundamentalmente en verano. De hecho, en todas las intensidades de aclareo evaluadas esta estacionalidad no ha cambiado”, explica a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Granada, Carmen Segura.
Los expertos han empleado esta técnica en una forestación de pino carrasco (Pinus halepensis) en el Cortijo del Conejo, una zona experimental cercana a la localidad granadina de Guadix y monte público propiedad de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.
Diferentes intensidades de aclareo
Para verificar los resultados de este trabajo, aplicaron tres intensidades de aclareo sobre una superficie de pinos carrasco. En concreto, correspondían a la retirada del 48%, 60% y 70% de los árboles y lo compararon con un área control, es decir, una zona en la que dejaron sin eliminar ningún ejemplar. “Hemos comprobado que donde hay más árboles por unidad de superficie, es decir, donde no se ha realizado ningún aclareo, caen más hojas y la cantidad de nutrientes aportada al suelo es también mayor. Sin embargo, esta tendencia va desapareciendo con el tiempo y entran cantidades similares de nutrientes a intensidades de aclareo intermedias”, especifica la responsable del estudio.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»