Producción más limpia, disminución del empleo de agroquímicos, conservación y mejoramiento de suelos, productos más sanos e incremento en el rendimiento de los cultivos son algunos de los beneficios del uso de los bioinsumos en la agricultura ecuatoriana.
Para obtener bioinsumos se utilizan desechos de origen animal y vegetal; organismos como insectos, nematodos, hongos, bacterias y virus; extractos de plantas y compuestos minerales. Así lo explica el estudio “Diseñar la Estructura del Sistema Nacional de Bioinsumos con base en los requerimientos actuales y futuros del sector agropecuario del país”, elaborado por la Dirección de Innovación de la Coordinación General de Innovación, del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap).
“Los bioproductos no dejan residuos en el agua, aire, suelo o en los productos alimenticios; tampoco ponen en riesgo la salud de los agricultores y consumidores”, expresó Abdón Aguavil, miembro de la nacionalidad Tsáchila de la comuna El Cóngoma, quien usa abono orgánico para cultivar plátano, cacao y plantas medicinales.
La producción limpia mantiene la diversidad de suelos
Según datos del Magap, actualmente, 42.919 hectáreas están dedicadas a la producción orgánica y otras 1.089 están en proceso de transición hacia esta modalidad de cultivo. Esas hectáreas utilizan los tipos de bioinsumos producidos en el país, entre los cuales se encuentran: abonos sólidos, cuya producción anual es de 201.266 toneladas métricas; abonos líquidos con una producción de 1’255.800 litros; biofertilizantes 6’388.944 litros; y biocontroladores con 125.525 kilos, y 9’009.720 litros.
El Magap implementa varios programas y proyectos para capacitar a los agricultores en el uso y manejo de bioinsumos, considerando para ello sus necesidades específicas a corto, mediano y largo plazo. En Tungurahua, por ejemplo, más de 4.000 agricultores pertenecientes a 174 organizaciones están aplicando ya componentes biológicos.
En esa provincia, donde el 50% de la superficie productiva utilizable está dedicado a labores agropecuarias, el 40% de la población económicamente activa está dedicada a la agricultura. En Tungurahua, las ordenanzas provinciales han impulsado la producción sin uso de químicos de tubérculos, raíces, hortalizas y frutales, contribuyendo así a mantener una producción diversificada y abundante.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»