La producción sostenible de la palma está en la agenda del Estado ecuatoriano. En marzo de 2018 los ministerios del Ambiente y Agricultura expidieron un acuerdo interministerial que crea el Comité Interinstitucional de Seguimiento de Palma Sostenible.
Este comité buscaría involucrar a ONG dedicadas a temas ambientales, sociales y productivos, además de la academia y gremios.
En tanto, el viceministro de Agricultura y Ganadería, Byron Flores, revela que el país está tras la certificación Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés). Hay empresas ecuatorianas que ya la tienen, “pero estamos trabajando por una certificación jurisdiccional. RSPO es un certificado de responsabilidad social y ambiental”, precisa.
Añade que solo los aceites con RSPO entran a Europa.
Ancupa sugiere más bien una certificación nacional que sancione a quien, por ejemplo, deforeste e incumpla normas ambientales. Wilfredo Acosta, el director ejecutivo del gremio, dice que la RSPO es de una ONG internacional y su programa fue hecho en Malasia, donde la situación de manejo es distinta.
La UICN indica que el aceite de palma certificado es marginalmente mejor para evitar la deforestación que su equivalente no certificado, pero que este enfoque es relativamente nuevo y podría “mejorar la sostenibilidad.
Nathalia Bonilla, de Acción Ecológica, considera que el Gobierno no debería incentivar cultivos de palma sin escuchar a las comunidades afectadas: “Hay un proyecto de ley para que los palmicultores accedan a más recursos, pero no hay un acápite que los comprometa a no contaminar, a reforestar”.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»