Barrios le apuestan a la agricultura urbana y participativa.
La agricultura urbana participativa, el intercambio de productos y el autoabastecimiento de alimentos orgánicos son algunas de las iniciativas que los vecinos del barrio 11 de Mayo, en el sur de Quito, han puesto en marcha desde hace 14 años.
Ahí es común ver que todos los miembros de la familia cuidan sus propios huertos con esmero porque no solo les proveen su alimento diario, sino que son el motor de las actividades económicas, principalmente de las mujeres.
Dentro de las casas se pueden observar pequeños invernaderos con plásticos, terrenos con árboles frutales y hasta materiales reciclados, como llantas que se usan para sembrar frutillas o plantas medicinales.
Este sector forma parte de las 29 hectáreas del distrito, entre zonas urbanas y rurales, en las que se cultiva de manera orgánica con el acompañamiento del proyecto de Agricultura Urbana Participativa (Agrupar) y la Agencia de Promoción Económica (Conquito).
Durante un recorrido por estos huertos, el secretario de Desarrollo Productivo y Competitividad, Álvaro Maldonado, mencionó que este proyecto tiene un alto impacto en la ciudad porque “permite a las familias autoabastecerse de alimentos orgánicos y además mejorar sus ingresos económicos”.
Iniciativa y productividad Desde hace cinco años que empezó con el proyecto de agricultura urbana, la familia de Margarita Soledispa dedica su tiempo libre a cultivar su propia comida y a cuidar a sus animales. Junto a su casa tienen un invernadero en el que siembran legumbres y de donde, cada vez que lo necesitan, toman los productos para la cocina. La mujer contó que hace mucho tiempo que no van al mercado para comprar porque lo tienen todo ahí y que, si algo les falta, les basta con ir a donde la vecina y cambiar lo que tienen por lo que no. Sus dos hijos están acostumbrados a la agricultura y lo ven también como una distracción. El más pequeño, por ejemplo, “dice ya quiero que crezcan mis plantitas para comerlas solo yo”, comentó la madre que se dedica a las tareas del hogar. En su caso, cada cierto tiempo asisten a las capacitaciones técnicas para seguir aprendiendo sobre los métodos de abono, riego y fumigación.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»