Entre los mercados están EE. UU., China y Europa. El país hasta agosto ha vendido 860 toneladas. En 2018 el mundo compró a Manabí 356 toneladas.
En el sector El Guarango, en la vía Rocafuerte-Tosagua, provincia de Manabí, está la hacienda El Okaso. Aquí, hace nueve años se sembró un sueño: la pitahaya.
Olvin Intriago Cedeño, productor, recuerda que hace 18 años adquirió esas tierras, pero no lo hizo con la intención de sembrar un fruto que hoy es considerado el cultivo de moda en la provincia.
El productor sonríe. Indica que pusieron a prueba una hectárea y media para los sembríos de la fruta. El objetivo era vender el producto en el mercado local. Sin embargo, esas metas tuvieron un giro inimaginable. “Aquí llegaron unos clientes suizos, chinos y norteamericanos, interesados en tener en sus mercados este producto. Eso nos motivó y ampliamos a 50 hectáreas en la hacienda”.
Anecdóticamente, Intriago reflexiona que en sus inicios vendía una gaveta de fruta en 75 centavos de dólares, con el propósito de promocionar la fruta en la zona. Hoy ese mismo producto se lo paga el principal destino de exportación, Estados Unidos, a 90 dólares.
Capital y paciencia, son dos elementos esenciales para poder ser parte del mundo de la pitahaya. Esto se explica en que se necesita un capital de 25.000 dólares por hectárea para poder empezar; unos $ 10.000 más para procesos de control de plagas, riego y otros. Recuperar aquella importante inversión requiere la espera de dos años y medio. La garantía está en que los sembríos tienen una durabilidad mínima de unos 40 años. “El sol sale para todos, aquí llegan amigos a pedir la semilla. Estamos contentos que más manabitas se sumen a esta fruta y nos tomen como referencia”, destacó Intriago.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»