El último decreto ratifica el beneficio para camaroneras y atuneras. El planteamiento de focalizar la ayuda reabre el debate sobre su permanencia.
El nuevo incremento de subsidios que el Gobierno se ha visto obligado a aplicar (tras las exigencias de sector indígena) reaviva la preocupación por la presión que generaría el gasto anual de más de 3.300 millones de dólares de este incentivo sobre las cuentas fiscales y la consecuente necesidad de empezar a focalizar este beneficio. El debate vuelve a poner en el blanco a las industrias acuícola y atunera que, pese a sus altos ingresos, siguen gozando de estos incentivos.El último decreto ejecutivo, el 467, firmado el pasado 30 de junio, ratifica el subsidio para ambas actividades, que en los últimos años han venido creciendo en ventas y reportando utilidades. Solo el sector camaronero, hasta abril de este año, llegó a facturar 2.387 millones de dólares, un 79 % más si se compara el dato con igual periodo del año pasado.
Según el Observatorio de la Política Fiscal, de los más de 3.300 millones de dólares que el país destinará este año al subsidio de gasolinas y diésel, al menos un 25 % está dirigiéndose al sector productivo. El valor apenas es un aproximado, aclara Jaime Carrera, su director, pues puede ir variando conforme? ? fluctúe el costo internacional del crudo, lo que podría seguir debilitando las cuentas públicas. “Las industrias que hoy se muestran boyantes no deberían tener esta ayuda”, reflexiona Carrera.
https://view.genial.ly/62c49bf876a5650019a5e78c/interactive-content-precio-de-venta-combustibles Las industrias aludidas siempre han estado a favor de este beneficio, pues lo catalogan como una necesidad en un país que se muestra cada vez más caro para producir. No tener este incentivo, dice Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Acuicultura (CNA), sería perder competitividad frente a otros países que sí aplican este esquema de compensaciones. “El mundo entero lo hace: EE. UU., Europa, China, Japón, Corea usan un esquema de subsidio focalizado para potenciar y fortalecer este tipo de actividades productivas que generan trabajo”, argumenta. La Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) fue consultada sobre el tema, pero no hubo respuesta.No obstante, los cuestionamientos se centran no solo en el tiempo en que esta subvención se viene otorgando (desde el 2019), sino en el contexto económico poco oportuno que se vive para seguir manteniendo una política como esta. “En el país se cree que porque el petróleo está alto hay abundancia de recursos, pero no es así. Los mayores ingresos petroleros han permitido bajar el déficit, pero aun así falta dinero para todas las asignaciones sociales”.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»