Hasta el mediodía de ayer se observaba en la zona de playa y malecón de Crucita, en Portoviejo, algunos restos de palizada y piedra que generó la madrugada de ayer el fuerte oleaje y aguaje.
Andrés Mero, pescador de la zona, dijo que algunos pescadores dejaron de pescar en estos días por temor a la fuerza del mar. “Estos son los inconvenientes que tenemos por el hecho de vivir en costa”, señaló.
Orfa Cabezas, coordinadora zonal 4 de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), indicó que ayer en la madrugada el mar llevó material pétreo y palizada, pero que no causó mayor afectación.
Mientras que Puerto Cayo, en Jipijapa, la fuerza del mar ocasionó erosión en el malecón de ese balneario ubicado al sur de Manabí. También que en Pedernales y en El Matal se dieron inconvenientes en las costas.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»