A un costado de la rada del puerto de San Mateo, en Manta, el pescador Gonzalo Conforme resalta que el sector se reactiva poco a poco después del terremoto (16 de abril). “Ya se empieza a ver pesca; las embarcaciones traen más cantidad de pescado”, detalla mientras acodera una fibra de vidrio (Caribe 3) con un picudo de más de 300 libras.
Todos observan la captura con emoción, entre ellos Gonzalo. El comerciante de pescado Édison Cedeño detalla que “ahí aseguraron su jornada, porque ese pescado cuesta más de $ 1.000”.
En la playa de esta localidad, Pablo Villafuerte (53 años), oriundo del sitio El Aromo, alista su lancha, llamada Paola Yamilet, y el material para zarpar este martes. Asegura que con el terremoto “la pesca se escaseó”. Indica que en las últimas salidas ha visto que aumentó la cantidad de peces. Él saldrá a 300 millas, con dos lanchas remolcadas por un barco. Van tras picudo, rabón y albacora.
La libra de picudo la vende a $ 3,30, de rabón a $ 0,80 centavos y “la albacora, que se vende entero, es según el porte. Cuesta entre $ 800 y $ 1.000”. El comerciante y expescador Manuel Murillo asegura que ya la pesca va subiendo. “Se ha reactivado todo”.
Bernardo Alvia (41 años) salió ayer a pescar. Tiene planificado regresar hoy con “bastante producto; me voy con fe”.
Belkis Delgado, presidenta de la Cooperativa de Damas de la parroquia, explica que “la pesca varía dependiendo del nivel de corrientes marinas, lunas oscuras”. Expresa que cuando hay una buena faena, “los pescadores vienen alegres y contentos”. Así llegaron el viernes los tres ocupantes de la lancha Caribe 3.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»