Cada vez más personas en el país priorizan la compra de productos y servicios que provienen de prácticas ambientales y sociales responsables. Según un estudio realizado por la Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Social y Sostenibilidad (CERES) en 2021, el 66% de los consumidores ecuatorianos considera importante contar con información clara sobre el desempeño ambiental de los productos que adquiere.
Sin embargo, este interés por la sostenibilidad también ha abierto la puerta a prácticas engañosas conocidas como greenwashing, o "lavado verde", que buscan aparentar un compromiso ambiental sin que exista un respaldo real. El fenómeno consiste en comunicaciones publicitarias o estrategias corporativas que exageran o incluso inventan acciones sostenibles, con el fin de mejorar la imagen de la empresa ante el público, indica CERES, mediante boletín de prensa.
A esta práctica se suman otros tipos de “washing”, como el rainbow-washing (uso superficial del discurso LGBTQ+), el purplewashing (igualdad de género sin compromiso real), o el ODSwashing, relacionado con la mala utilización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para fines comerciales.
Promover la transparencia es clave
Evangelina Gómez Durañona, directora ejecutiva de CERES, advierte que estas prácticas afectan la confianza de los consumidores y generan escepticismo hacia las marcas, incluso aquellas que sí actúan con responsabilidad.“Cuando se descubren engaños o exageraciones, la confianza en las empresas disminuye, generando escepticismo que perjudica tanto a las organizaciones honestas como al mercado en general”, afirmó.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»