Este jueves se cumplió el segundo encuentro dentro del intercambio binacional entre expertos vulcanólogos de Estados Unidos y Ecuador.
El primer encuentro se cumplió el año pasado cuando personal de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR ) y el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional visitaron los volcanes activos del país norteamericano.
En el encuentro de ayer participaron 14 vulcanólogos que se ubican en distintos puntos de los Estados Unidos y que han realizado estudios en montes de todo el mundo.
Leonardo Espinoza, subsecretario de Gestión de la Información y análisis de riesgos del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos (SGR), comentó que con esta visita quieren compartir los protocolos y procesos que se aplican con los volcanes del país, ya que se tienen las experiencias del Sangay y Reventador que están en erupción de forma permanente. “En el caso del Cotopaxi tiene una serie de censores y una red de alerta temprana, lo que hace que estemos más preparados”, dijo Espinoza.
El Subsecretario comentó que aún hace falta que las autoridades seccionales se involucren más con el tema ya que todos los planes de alerta temprana y monitoreo del volcán se pierden cuando las personas empiezan a construir en zonas de amenaza alta, “las personas deben aprender a vivir a los pies de un volcán activo, porque esto tiene sus restricciones y los municipios deben empezar a aplicarlas”.
Previo a esta visita, el martes se realizó una simulación desde el ECU-911 en el que participaron entes de primera respuesta para conocer cuál es el nivel de reacción, para esto Espinoza recordó que los moradores y autoridades deben tener presente que un proceso eruptivo tarda meses y hasta años en ir elevando las alertas amarilla, naranja y roja; pero esto no quiere decir que no deben estar preparados con los planes de contingencia.
En septiembre se realizará una simulación con el Instituto Geofísico y las autoridades de la provincia para que se observe las zonas que son de riesgo y que pueden causar graves pérdidas en las ciudades.
El recorrido fue por la quebrada de Agualongo que está en la parte occidental del volcán donde está ubicada una sirena de alerta y en donde se pueden observar los lahares que han bajado desde el volcán.
Patricia Mothes, volcanóloga, del IG, dijo que con la reactivación del volcán se calentó el glaciar y este empezó a derretirse lo que con las lluvias provocó lahares que bajaron el 3 de abril.
Estos fueron lahares secundarios en el flanco noroccidental del volcán, y es uno de los 119 registrados en esta quebrada desde el 15 de agosto del 2015, además es el cuarto más grande en volumen pues es de un aproximado de 40 mil metros cúbicos con descarga de entre 18 y 20 metros cúbicos por segundo y una duración de 120 minutos.
El lahar habría cubierto la carretera de este sector lo que fue retirado con maquinaria y tras varios estudios se determinó la causa de este evento.
Por esto, Mothes comunicó que es necesario el constante monitoreo con los sistemas de medición de lahares que se tienen en los distintas vertientes de agua que salen del Cotopaxi, “el volcán en este momento no presenta actividad eruptiva pues está entre 15 y 20 sismos por día lo que es normal”.
Para hoy se tendrá una reunión con las autoridades seccionales y los vigías para solventar las dudas que existan y que los visitantes puedan dar a conocer su punto de vista, y mañana irán a Baños para conocer la situación en el volcán Tungurahua. Sara Macnis, vulcanóloga de los Estados Unidos, comentó que esta experiencia ha sido muy enriquecedora pues permite conocer cómo se desarrolla la preparación en riesgos en las comunidades aledañas al volcán, destacó que a pesar de los avances tecnológicos, predecir erupciones volcánicas no es una ciencia perfecta y los volcanes siguen siendo una amenaza para muchos, como unos de los peores fenómenos meteorológicos del mundo. “Hay 169 volcanes activos en Estados Unidos que amenazan incluso a las ciudades que tienen el mejor clima”.
La visita avanzó hasta la laguna de Limpiopungo donde también es uno de los puntos de mayor riesgo en el caso de una erupción.
Gustavo Tocto, guardaparques del parque Nacional Cotopaxi, comentó que dentro de este sitio se cuenta con nueve sistemas de alerta temprana para que den la alarma en caso de una emergencia, destacó que también se cuenta con vigías alrededor del Parque Nacional quienes mantienen el monitoreo y en caso de registrarse anormalidades las alertas se activan y emiten un sonido que anuncia la evacuación del sitio.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»