El Decreto Ejecutivo 231, firmado el 24 de noviembre de 2025, amplió hasta el 31 de diciembre de 2026 el plazo para que los productores registren plantaciones de banano, plátano y otras musáceas ante el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP). La medida busca regularizar cultivos que existían sin registro formal y mejorar el control del Estado sobre las áreas productivas destinadas a exportación. Sin embargo, su alcance ha generado posiciones contrapuestas dentro del sector.
Regularización y control: avances y dudas
El decreto permite que plantaciones antiguas que nunca fueron inscritas finalmente sean registradas, algo que productores de diferentes provincias ven como una oportunidad para formalizar actividades y obtener un mapa real de la producción nacional. El Gobierno insiste en que la norma no cambia la prohibición de nuevas siembras sin autorización del MAGP, y que las multas por siembra irregular se mantienen vigentes.
El sector platanero respalda la regularización, pero cuestiona la prohibición de siembras
Para Eduardo Manrique, director ejecutivo de ASOEXPLA, la prórroga representa una herramienta útil para ordenar un sector históricamente marcado por la informalidad. La medida —señala— permitirá saber cuántas hectáreas de plátano existen, en qué zonas, y quiénes están produciendo, información clave para planificación y asistencia técnica.
Aun así, Manrique advierte que el decreto mantiene una restricción que afecta especialmente al plátano: la prohibición de nuevas siembras, pese a que la oferta nacional es insuficiente, la productividad por hectárea es baja y la demanda crece tanto en el mercado interno como en la agroindustria y la exportación. Para ASOEXPLA, el país necesita ampliar su superficie sembrada de plátano para sostener la demanda, y por ello plantea revisar el marco regulatorio.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»