Varias alternativas que pasan por la capacitación académica, seguridad marítima, previsión social y la diversificación de la producción fueron planteadas por varios dirigentes de los pescadores artesanales, para lograr reactivar a este sector de la producción en Esmeraldas.
Los pescadores hoy enfrentan momentos difíciles y preocupantes ante la falta de seguridad y de incentivos, según la dirigenta Maura Oviedo. Muchos de ellos han colgados las redes, anclado e incuso vendido las embarcaciones frente a la inseguridad que impera en alta mar y la escaza ayuda crediticia estatal.
“Nosotros queremos apoyo para dar valor agregado a los productos del mar; optar por actividades afines como la piscicultura, maricultura y otras a fin de suplir las temporadas bajas de pesca que se presentan periódicamente cada año”, añadió Oviedo. 500 menos
Refirió que hasta 2010 por la dársena del puerto artesanal pesquero esmeraldeño salían e ingresaban 3.000 pescadores, mas ahora en 2017, son 2.500 los que laboran.
Según el pescador Calixto Medina, antes las fibras no cabían en la dársena pesquera, estaban apretadas, sumaban unas 1.000, pero en la actualidad solo llegan a unas 600. El curso OMI es lo único que reciben en materia de capacitación para matricular las embarcaciones.
En algunas ocasiones han solicitado a las universidades locales la creación de programas orientados a preparar al pescador y a la comunidad sobre estrategias de pesca, industrialización, gestión de alimentos, buen manejo de los producto del mar, reparación de equipos, sistemas de navegación marítima e incluso biología marina, “pero esas peticiones se han encontrado con oídos sordos”, manifestó Medina. Sin seguro








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»