En familia y en compañía de amigos acuden masivamente al cantón fronterizo lojano Zapotillo para disfrutar del fenómeno natural del florecimiento de los guayacanes, que se da, en esta ocasión, en las parroquias rurales Mangahurco y Cazaderos.
Se ha generado una expectativa nacional e internacional. Por eso, algunos aprovecharon el fin de semana para recorrer las dos parroquias, aunque el evento continúa hasta este jueves, cuando estén las hojas en el piso, lo que se ha bautizado como el colchón amarillo.
El resto del año, los árboles pasan con su ramaje seco y gracias a la lluvia ofrecen una vez al año la flor amarilla.
El guayacán es un árbol milenario que cuenta con bellas y perfumadas flores, que pueden ser contempladas de tres a seis días.
Casi todas las familias de las parroquias ofrecen comida y hospedaje, lo que es insuficiente; por lo que muchos turistas se hospedan en Zapotillo y los cantones vecinos: Macará, Alamor, Celica, Pindal y Puyango.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»