Las últimas cifras del Banco Central establecen un desplome del 12% hasta el segundo trimestre 2020, es decir, entre enero y junio.
A inicios de junio, una encuesta ya establecía que más del 71% de las familias, con ingresos hasta $1.200 mensuales, habían reducido drásticamente su capacidad de consumo. En muchos casos, la pérdida de empleo de uno o varios de sus miembros y la reducción de la jornada laboral, contribuyeron a la pérdida de, al menos, un 45% de esos ingresos.
Esa encuesta, elaborada en conjunto por la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) y la Universidad de las Américas (UDLA), también determinó que las prioridades de gastos cambiaron drásticamente con la pandemia. Así, los pocos recursos disponibles se comenzaron a concentrar en compra de alimentos, pago de servicios básicos, compra de medicinas, educación y pago de créditos y seguros. Por otra parte, tanto a corto como mediano plazo, quedaron relegados a los últimos puestos de las prioridades, los gastos en diversión y ocio, vestimenta y electrodomésticos, inversión inmobiliaria y vacaciones y turismo.
Los más ‘golpeados’
Ahora, el más reciente estudio del Banco Central del Ecuador (BCE), con corte al segundo trimestre de 2020, corrobora ese panorama. El consumo de los hogares se desplomó un 11,9%, con relación a igual periodo de 2019. En otras palabras, el principal motor de la economía, que genera el 60% del Producto Interno Bruto (PIB), está en franco retroceso, lo que dio como resultado una caída del 12,4% en la economía en su conjunto.
Norma Andrade, madre de familia y empleada en el sector público, comentó que “los ingresos son cada vez menos, pero las deudas y otras obligaciones se mantienen o crecen. Mi esposo perdió el trabajo y una de mis hijas solo cobra la mitad. Así solo se puede consumir lo básico”.










Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»