El Gobierno y los sectores productivos están pendientes de que el acuerdo con la Unión Europea se tramite con tanta celeridad como para no perder las preferencias arancelarias que caducan a finales de diciembre. Pero las preocupaciones no desaparecen ahí. Junto a la liberación de aranceles a ambas partes, Ecuador negoció excepciones para proteger a la industria nacional.
Al menos en los primeros años. Esas excepciones darán a los productores ecuatorianos un margen para progresar antes de competir con Europa. Y como ejemplo, el ministro de Comercio Exterior, Juan Carlos Cassinelli, citó a la industria láctea. “Hay un acolchonamiento de algunos años para la importación de lácteos. La industria láctea europea, con un acuerdo comercial, podría arrasarnos con su calidad y su precio. Hay unos años en los que se les da a determinados sectores de la industria ecuatoriana la posibilidad de mejorar, de estar mucho más preparados para la competencia”, dijo en una entrevista en Londres.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 10 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»