En Quisapincha, mujeres campesinas formaron asociaciones productivas para mantener a sus familias. Han logrado que sus hijas no abandonen la parroquia.
Más de 300 mujeres de la parroquia Quisapincha (Ambato) pertenecen a asociaciones que nacieron con el propósito de frenar dos problemas sociales: la migración y la violencia intrafamiliar.
Una gran parte de la población masculina de esta zona ha caído en el alcoholismo -cuenta Lorena Caluña, representante de la Asociación 12 de Noviembre-, y eso ha provocado problemas intrafamiliares.
Las esposas e hijas de estos hogares disfuncionales formaron desde hace 15 años un grupo para producir y comercializar sus propias frutas y verduras para mantener a sus familias.
A principios de 2003, 50 mujeres formaron la primera agrupación. “El número de interesadas creció y decidieron formar otras organizaciones con el mismo objetivo de restaurar los hogares que estaban abandonados por sus esposos y padres enfermos de alcoholismo”, cuenta Caluña.
A estas mujeres les unió la escasez de recursos económicos, huellas físicas del maltrato y más de cinco cargas familiares que mantener. “Hasta hoy tenemos ese espíritu resiliente. Las tres asociaciones están integradas, la mitad por mujeres agricultoras, y la otra mitad se dedica al comercio y difusión de las ferias agroecológicas”, señala Maritza Quinatoa, socia de la Asociación 12 de Pacha Mama.
La plaza de Quisapincha es el escenario de sus ferias cada lunes, miércoles y viernes. Maíz, remolacha, quinoa, sangoracha (amaranto), manzanas, papas, entre otros, son los productos que ellas expenden cada semana. “Muchos de nuestros seres más queridos, entiéndase padres, tíos, hermanos, abuelos, sobrinos, vecinos y hasta hijos, nos han dejado un mal sabor de boca. Hemos recibido mucho maltrato de parte de ellos, y nos cuesta volver a confiar en los varones”, destaca una mujer de 80 años que prefiere no revelar su identidad.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»